Del cuaderno al equipo

Durante mucho tiempo, varias de las recetas de pastelería de HTL estuvieron reunidas en un cuaderno.

Ese material nació principalmente del conocimiento y la experiencia de David Contreras, maestro pastelero de HTL, y fue acompañado también por Cintia Higa desde el trabajo cotidiano del área.

Lo valioso no está solamente en las recetas. También está en la decisión de compartir ese conocimiento y ponerlo a disposición del equipo.

A partir de ese material, y junto con el equipo, se creó un fichero plastificado pensado para el uso diario en cocina. Cada preparación incluye ingredientes, imágenes e indicaciones de armado, para que la consulta sea más rápida y práctica.

El fichero también incorpora una guía de Rotación Ejecutiva y Alternativas Homólogas, que contempla cambios según la estación del año y la disponibilidad de ingredientes.

El contenido ya existía. La mejora estuvo en hacerlo más claro, ordenado y accesible para quienes lo necesitan durante las preparaciones.

Eso también es construir dentro de HTL: tomar la experiencia de quienes saben, darle una forma que pueda compartirse y dejarla disponible para que el equipo siga aprendiendo y trabajando sobre una misma base.

Porque cuando el conocimiento circula, deja de depender de una persona o de un cuaderno. Se transforma en una herramienta para todos. ¡Gracias Maestros!

Un espacio cobra sentido cuando nos encontramos

Hace algunos años, el piso 15 de HTL City Baires necesitaba reparaciones.

Con el tiempo empezó a recuperarse y comenzaron los encuentros de oración de los lunes y, casi sin pensarlo, se fue construyendo algo más que un espacio físico.

Se convirtió en un lugar para conectar. Con otros, con lo que sentimos, con lo que pensamos y, para quienes participan de esos encuentros, también con la Palabra.

Ahora esta sala empieza una nueva etapa. Va a recibir reuniones de equipos, Dirección, escuelas y capacitaciones. Un espacio para conversar, planificar, resolver problemas, dar y recibir feedback, aprender y ponerse de acuerdo.

Está quedando muy linda. Pero lo más valioso no son sus paredes, sus muebles ni cómo se ve.

Son las personas que se van a encontrar ahí.

Porque un espacio no se resignifica solamente cuando se renueva. Cuando empieza a ser el lugar de grandes conversaciones, decisiones, aprendizajes y momentos compartidos es cuando toma otro significado.

Estamos terminandola, nos ganan las ganas de comenzar a compartirla, y aunque le faltan detalles, la emocion ya se siente.

Cuando los valores también abren oportunidades

Hay ascensos que cuentan algo más que un cambio de puesto.

Esta semana, Luciana Céspedes asume como Coordinadora de AABB y Lara Ortiz como Coordinadora de HSKP. Detrás de cada promoción hay un recorrido hecho de trabajo cotidiano, aprendizaje y confianza.

En HTL hablamos de integridad, sencillez, tenacidad, pasión, resiliencia e innovación. Pero esos valores cobran sentido cuando aparecen en la forma de trabajar.

En cómo alguien responde ante un desafío. En las ganas de seguir aprendiendo. En la manera de acompañar al equipo y hacerse responsable de lo que tiene entre manos.

Crecer dentro de HTL también tiene que ver con eso.

Una coordinación suma nuevas tareas, pero sobre todo implica ser referencia para otros. Escuchar, acompañar y ayudar a que el equipo pueda hacer mejor su trabajo.

Por eso, los ascensos de Luciana y Lara son una forma de reconocer el camino que vienen construyendo.

Celebramos este nuevo paso y la oportunidad de seguir creciendo juntas dentro de HTL. 🧡

La cultura también necesita espacios

La cultura de un equipo no se construye solo con valores escritos. También necesita momentos y lugares donde las personas puedan encontrarse, aprender, preguntar y compartir lo que les pasa.

En HTL buscamos generar esos espacios de distintas maneras.

Por ejemplo con las reuniones de equipo, las Escuelas de Housekeeping y de Líderes. También aparecen propuestas más recreativas, como concursos y encuentros que invitan a participar desde otro lugar.

Y hay algo más: estar cerca de donde pasan las cosas.

Por eso, Fabi, del equipo de Personas, está recorriendo los hoteles. Escucha consultas, recibe pedidos, comparte información y observa necesidades en cada lugar.

Porque algunas cosas llegan por un mensaje. Otras se entienden mejor estando ahí.

Crear espacios también es eso. Hacer lugar para escuchar, aprender entre todos y mantener viva una cultura que se construye todos los días.

Las mejoras también empiezan con empatía

Muchas ideas nacen de una experiencia cotidiana.

De algo que aprendimos con el tiempo, de una dificultad que logramos resolver o de una forma más simple de hacer una tarea. Cuando compartimos ese aprendizaje, también podemos facilitarle el camino a otra persona.

Ahí aparece la empatía.

En recordar cómo nos sentimos al empezar. En explicar lo que alguna vez nos costó. En pensar que nuestra experiencia puede convertirse en una ayuda para alguien más.

En HTL queremos escuchar esas miradas. Toda idea es bienvenida porque puede mostrarnos algo que todavía no vimos y transformarse en una acción para mejorar el trabajo, la experiencia del equipo o la vida diaria del hotel.

El Buzón de Personas es uno de los espacios para compartir sugerencias, inquietudes y propuestas. Cada aporte se recibe con atención y puede convertirse en una herramienta, un cambio o una nueva forma de hacer las cosas.

Cuando una experiencia se comparte y logra incorporarse a la rutina, el aprendizaje deja de ser individual. Pasa a formar parte de la manera en que trabajamos como equipo.

Muchas mejoras empiezan así: alguien piensa en los demás, comparte una idea y encuentra del otro lado un equipo dispuesto a escuchar.

Preguntar también es parte del trabajo

Entrar a un trabajo nuevo genera entusiasmo, pero también muchas dudas.

Queremos entender rápido, hacer todo bien y demostrar que estamos a la altura. Esa exigencia puede hacer que nos cueste preguntar o reconocer que todavía no sabemos algo.

En HTL nadie espera que una persona conozca todo desde el primer día. Hay tareas, formas de trabajo y situaciones que se aprenden con tiempo, acompañamiento y práctica.

Equivocarse puede ser parte de ese proceso. Lo importante es avisar, pedir ayuda y aprender de lo que pasó.

Hay algo que siempre está primero: la seguridad del huésped y del equipo. Cuando existe una duda sobre un procedimiento, una indicación o una situación que puede generar un riesgo, no se improvisa. Se consulta.

Aprender no es hacer todo perfecto a la primera. Es prestar atención, animarse a preguntar y entender que cada día suma experiencia.

Nadie entra sabiendo todo. Las ganas de aprender son un buen comienzo.

Cuando las ganas de aprender abren una puerta

Celeste García ingresó hace dos meses a HTL 9 de Julio como camarera. Hoy está dando sus primeros pasos en la cocina del hotel, un espacio que siempre le interesó y para el que decidió prepararse por iniciativa propia.

Cuando Celeste García llegó a HTL 9 de Julio, comenzó a trabajar como camarera. Pero su interés también estaba puesto en otro lugar del hotel: la cocina.

La gastronomía forma parte de su historia familiar y era un camino que quería conocer más de cerca. Por eso, algunos días, al terminar su turno, elegía quedarse para aprender junto a los maestros pasteleros.

Preguntaba, observaba y sumaba experiencia por voluntad propia.

Hace una semana quedó vacante un puesto de cocinera en HTL 9 de Julio. Celeste ya había demostrado sus ganas de aprender y su interés por el área, así que recibió la oportunidad de asumir este nuevo desafío.

Su recorrido dentro del hotel recién empieza. En solo dos meses, su iniciativa le permitió pasar de la curiosidad a una experiencia concreta.

En HTL buscamos acompañar a las personas que quieren aprender y crecer. Porque muchas veces una oportunidad comienza así: con alguien que muestra interés, se anima a acercarse y encuentra un equipo dispuesto a abrirle una puerta.

Tus primeros 30 días en HTL: qué podés esperar

Llegar a un lugar nuevo siempre implica aprender.

Nuevos nombres, nuevas formas de trabajar, procedimientos, herramientas y personas que todavía no conocemos. Es normal que los primeros días estén llenos de preguntas.

Por eso, en HTL entendemos que la adaptación es un proceso y que nadie recorre ese camino solo.

Aprender lleva tiempo

Durante las primeras semanas es probable que aparezcan muchas situaciones nuevas.

Cada jornada suma experiencia, y cada tarea ayuda a comprender mejor cómo funciona la operación y cómo cada área se conecta con las demás.

No se espera que alguien sepa todo desde el primer día. Lo importante es tener disposición para aprender y crecer.

Preguntar también es parte del trabajo

Una de las mejores herramientas para empezar es hacer preguntas.

Consultar cuando aparece una duda, pedir ayuda y aprovechar la experiencia de quienes ya conocen la operación permite aprender más rápido y trabajar con mayor seguridad.

En HTL creemos que preguntar no demuestra falta de conocimiento; demuestra compromiso con hacer las cosas bien.

Tu referente está para acompañarte

Durante el proceso de incorporación siempre habrá personas que podrán orientarte.

Tu referente, tus compañeros y el Departamento de Personas forman parte de esa red de apoyo que busca que la adaptación sea lo más simple posible.

Porque integrarse a un equipo también significa saber que hay alguien dispuesto a acompañarte.

Cada día suma

Los primeros logros suelen ser pequeños.

Recordar un procedimiento, conocer mejor a un huésped frecuente, resolver una situación con mayor confianza o empezar a manejar los tiempos de la operación.

Todo eso forma parte del crecimiento.

Con el paso de las semanas, muchas de las tareas que hoy parecen nuevas se vuelven naturales.

Nadie trabaja solo

La comunicación, el respeto y la colaboración hacen que la experiencia del huésped sea posible.

Por eso, conocer a los compañeros y entender cómo impacta nuestro trabajo en el de otros también forma parte del aprendizaje.

Un camino que recién empieza

Los primeros 30 días son solo el comienzo.

Con el tiempo llegarán nuevas capacitaciones, desafíos, proyectos y oportunidades para seguir desarrollándose.

Porque en HTL creemos que crecer no es solamente aprender un puesto. Es construir, día a día, un lugar dentro de un equipo que trabaja con un mismo propósito: crear experiencias que dejen huella. 💛

Ya está disponible la edición N.º 15 de HTL Personas

Cada nueva edición de HTL Personas es una oportunidad para encontrarnos, compartir lo que vivimos y seguir construyendo la historia de nuestra comunidad.

La edición N.º 15 ya está disponible y trae nuevas historias, novedades, actividades, momentos compartidos y contenidos pensados para todos los que formamos parte de HTL.

Detrás de cada página hay experiencias, proyectos, personas y pequeños detalles que hacen crecer nuestra cultura día a día.

Te invitamos a recorrerla con calma, descubrir todo lo que pasó en estas últimas semanas y seguir siendo parte de este espacio que construimos entre todos.

📖 ¡Esperamos que disfrutes la edición N.º 15 de HTL Personas! 💛

https://heyzine.com/flip-book/htlpeople016

Cuando un partido une más que un resultado

Hay partidos que se recuerdan por un gol.

Otros, por una atajada.

Y hay algunos que se recuerdan por algo mucho más simple: por cómo los vivimos juntos.

El encuentro entre Argentina y Egipto fue uno de esos.

Durante noventa minutos hubo nervios, festejos, silencios, abrazos improvisados, caras de preocupación y sonrisas que aparecieron casi al mismo tiempo.
Una pasión que también conecta equipos

El fútbol tiene algo especial.

Durante un rato desaparecen los cargos, las áreas y los horarios. Todos estamos pendientes de la misma jugada.

Y eso genera algo que muchas veces cuesta construir en otros espacios: conversaciones espontáneas.

Un comentario en un pasillo.

Una risa compartida.

Una predicción que terminó cumpliéndose.

Un “¿viste ese gol?” que termina en una charla de diez minutos.

No hace falta organizar una actividad para generar equipo. A veces alcanza con compartir un momento.

Ganar juntos también se aprende

En HTL hablamos mucho de trabajo en equipo.

Pero el trabajo en equipo no se construye solamente cuando resolvemos un problema o cumplimos un objetivo.

También aparece cuando celebramos juntos.

Cuando sufrimos juntos.

Cuando nos alegramos por algo que nos representa.

Porque esas pequeñas experiencias compartidas generan confianza, cercanía y sentido de pertenencia.

Y eso, después, también se nota en el trabajo.

Mucho más que un partido

El Mundial pasa.

Los resultados cambian.

Pero quedan esos momentos donde sentimos que, por un rato, todos estábamos jugando para el mismo lado.

Quizás esa sea una de las cosas más lindas de trabajar en un equipo: descubrir que, incluso en las pequeñas pausas del día, también construimos cultura.

Porque las mejores experiencias no siempre nacen en una reunión.

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A veces empiezan con una pantalla encendida, un gol sobre la hora… y muchas personas celebrando como si fueran una sola. 💙🤍💙