Un espacio cobra sentido cuando nos encontramos

Hace algunos años, el piso 15 de HTL City Baires necesitaba reparaciones.

Con el tiempo empezó a recuperarse y comenzaron los encuentros de oración de los lunes y, casi sin pensarlo, se fue construyendo algo más que un espacio físico.

Se convirtió en un lugar para conectar. Con otros, con lo que sentimos, con lo que pensamos y, para quienes participan de esos encuentros, también con la Palabra.

Ahora esta sala empieza una nueva etapa. Va a recibir reuniones de equipos, Dirección, escuelas y capacitaciones. Un espacio para conversar, planificar, resolver problemas, dar y recibir feedback, aprender y ponerse de acuerdo.

Está quedando muy linda. Pero lo más valioso no son sus paredes, sus muebles ni cómo se ve.

Son las personas que se van a encontrar ahí.

Porque un espacio no se resignifica solamente cuando se renueva. Cuando empieza a ser el lugar de grandes conversaciones, decisiones, aprendizajes y momentos compartidos es cuando toma otro significado.

Estamos terminandola, nos ganan las ganas de comenzar a compartirla, y aunque le faltan detalles, la emocion ya se siente.