Buenos Aires también se conoce comiendo. Desde una medialuna con café hasta una porción de pizza con fainá, hay sabores que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Estos son ocho clásicos que vale la pena probar durante tu viaje.
La gastronomía porteña mezcla costumbres argentinas, influencia inmigrante y hábitos que se mantienen desde hace generaciones.
Algunas comidas se disfrutan sentados durante horas. Otras, de pie frente a una barra o caminando por la ciudad.
Si es tu primera vez en Buenos Aires, estas ocho son un buen punto de partida.
1. Medialunas
Dulces, tiernas y con ese brillo característico.
Las medialunas aparecen en desayunos y meriendas, casi siempre acompañadas por café con leche, cortado o alguna otra infusión.
Hay de manteca y de grasa, con sabores y texturas diferentes. Probarlas en un café porteño es una de esas experiencias simples que forman parte del viaje.
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2. Empanadas
Un clásico argentino que cambia según la provincia y la receta.
En Buenos Aires vas a encontrar desde las tradicionales de carne, pollo o jamón y queso hasta muchas otras variantes.
Son prácticas para un almuerzo rápido, una cena informal o para compartir.
3. Pizza porteña
La pizza de Buenos Aires tiene identidad propia.
Suele tener una masa más alta que otras pizzas, bastante queso y sabores clásicos como muzzarella, napolitana o fugazzeta.
Y hay una forma muy porteña de comerla: una porción al paso, muchas veces parada junto al mostrador.
4. Fainá
Si pedís pizza en Buenos Aires, probablemente aparezca esta palabra.
La fainá es una preparación hecha a base de harina de garbanzos. Se sirve en porciones y es habitual comerla junto con la pizza.
Una costumbre clásica es colocarla directamente encima de la porción.
Pizza y fainá forman una de las combinaciones más porteñas de la lista.
5. Asado
Hablar de comida argentina lleva inevitablemente al asado.
Más que un plato puntual, es una forma de cocinar y de reunirse.
Carne vacuna, achuras y distintas piezas pasan por la parrilla mientras la comida se disfruta sin demasiado apuro.
En restaurantes vas a encontrar parrilladas y distintos cortes. Si no conocés los nombres, preguntar siempre es una buena opción.
6. Choripán
Simple y muy argentino.
Chorizo a la parrilla dentro de un pan, generalmente acompañado con chimichurri o salsa criolla.
Es habitual encontrarlo en parrillas, ferias, eventos y puestos gastronómicos.
Si buscás algo informal y bien local, es difícil equivocarse.
7. Helado artesanal
Buenos Aires tiene una fuerte tradición de heladerías.
La influencia italiana se nota en la textura cremosa y en la enorme variedad de sabores.
Dulce de leche es uno de los infaltables. También podés encontrar chocolates, frutas, cremas y combinaciones propias de cada heladería.
Y sí: pedir helado a domicilio también es una costumbre bastante porteña.
8. Alfajor
Dos tapas, un relleno y muchas versiones posibles.
El más clásico lleva dulce de leche y puede estar cubierto con chocolate o glaseado.
Hay marcas conocidas en todo el país y muchas propuestas artesanales.
Es fácil de encontrar, fácil de llevar y también funciona como recuerdo del viaje.
Bonus porteño: café, dulce de leche y algo para compartir
No todo entra necesariamente en una lista de platos.
El café forma parte del ritmo de Buenos Aires. El dulce de leche aparece en medialunas, alfajores, helados, tortas y desayunos.
Y hay una costumbre que atraviesa buena parte de esta gastronomía: sentarse, compartir y quedarse un rato más.
¿Por dónde empezar?
Si tenés pocos días, podés hacerlo simple:
1. Medialunas y café para el desayuno.
2. Empanadas para un almuerzo rápido.
3. Pizza con fainá una noche.
4. Asado para una comida con más tiempo.
5. Helado o alfajor para cerrar.
No hace falta probar todo de una vez.
Parte de conocer Buenos Aires está en descubrir estos sabores mientras recorrés la ciudad.
Desde los hoteles HTL, el centro, Corrientes, San Telmo y otras zonas gastronómicas quedan cerca para ir sumando experiencias a medida que avanza el viaje